El número uno del planeta tenis volvió a quedar en el ojo de la tormenta. Novak Djokovic, junto a su hermano, organizó una serie de exhibiciones a beneficio, el Adria Tour.

Empezó mal y terminó peor. Reunió a varios de los mejores tenistas del planeta en una gira que incluyó Belgrado (Serbia), Zadar (Croacia) y tenía previsto llegar a Montenegro, Banja Luka y Sarajevo (estas dos últimas, ciudades de Bosnia). Es decir, recorrer varios lugares de la zona de los Balcanes. Lo que no estaba previsto es el relajo ante la pandemia. Sin distanciamiento entre los jugadores, incluyendo fiestas nocturnas, con exceso de público y escaso control. ¿El resultado? Al menos cuatro casos positivos de coronavirus. El búlgaro Grigor Dimitrov (19no en el ranking mundial), su entrenador, Kristijan Groh, el croata Borna Coric (33) y el preparador físico de Djokovic, Marko Paniki.
