Iba a ser un año intenso y exigente para el seleccionado argentino . Un 2020 cargado de competencias oficiales entre la Copa América y el comienzo de las eliminatorias para el Mundial Qatar 2022. Ese calendario robusto puede quedar raquítico de actividad en estos meses a causa de la pandemia de coronavirus .

El 17 de marzo, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) postergó para 2021 el torneo continental que iban a organizar de manera conjunta la Argentina y Colombia. A hora, lo que corre riesgo de caerse del almanaque de este año es el comienzo de la competencia de clasificación para el Mundial , que tenía reprogramadas para septiembre las dos primeras fechas que originalmente debían desarrollarse en marzo: el 26 (Argentina vs. Ecuador) y el 31 (Bolivia vs. Argentina).
La posibilidad de un año en blanco para los seleccionados fue planteada por el dirigente canadiense Victor Montagliani, presidente de la Concacaf y uno de los vicepresidentes de la FIFA, que además integra una de las comisiones encargadas de reprogramar la reanudación de los campeonatos en los cinco continentes. «Creo que el fútbol de las ligas nacionales es una prioridad. Septiembre sigue estando sobre la mesa para los seleccionados, pero también digo que no estoy seguro de que se pueda realizar partidos internacionales, viendo cómo están las cosas en este momento», expresó Montagliani a la agencia AP. El dirigente se respalda en la prioridad que estableció hace unos días la FIFA en un comunicado: «Ningún partido, ninguna competición, ningún campeonato merecen poner en riesgo una sola vida. Sería totalmente irresponsable reanudar las competencias si la situación no es segura al 100 por ciento. Es mejor esperar un poquito más que correr riesgos».
Una reformulación del sistema podría derivar en la conformación de dos zonas, para acortar la cantidad de cotejos. Se reduciría el margen de error y aumentarían los riesgos para los seleccionados más fuertes, como Brasil, la Argentina y Uruguay, que en el esquema de todos contra todos a la larga establecen diferencias sobre el resto. Conmebol tiene cuatro plazas directas para Qatar y un repechaje para el quinto contra un rival de Oceanía. La última vez que se hizo una distribución en dos zonas, la Argentina sufrió para acceder al Mundial Estados Unidos 1994. Tras ser goleado por Colombia en el Monumental, el equipo al que dirigía Alfio Basile, que contó con la vuelta de Diego Maradona, debió enfrentarse con Australia para obtener el pasaje. Por entonces, había apenas tres cupos directos (los mundiales reunían a 24 conjuntos). A partir de Francia ’98 (32 participantes), las eliminatorias sudamericanas se desarrollaron en un solo grupo.
