Russo finalizó en la Conferencia de Prensa totalmente mojado, él y su nieto.

Miguel Ángel Russo contestaba una pregunta de los periodistas en la Bombonera, un grupo de futbolistas de Boca irrumpió en la sala de prensa al grito de «Dale campeón, dale campeón». A continuación, Marcelo Weigandt, Carlos Izquierdoz, Franco Soldano, Emmanuel Más y Nicolás Capaldo bañaron de agua al entrenador Xeneize y a su nieto Pedro, que lo acompañaba en la charla con los periodistas. «Está claro que hoy es un día de festejos. Agradezco a mis jugadores, a Román, a Ameal y a toda la gente que confió en mí». Empapado, esas fueron sus últimas palabras antes de terminar el contacto con los medios.
«Quedé bañado», alcanzó a decir el nieto de Russo, quien portaba la camiseta azul y oro que acreditaba su fanatismo por el club Xeneize («no puedo pedir más», dijo su abuelo). Los jugadores habían dejado la escena, pero se escuchaba de fondo el «Y ya lo ve…y ya lo ve…es el equipo de Miguel», en clara alusión al entrenador que llegó para jugarse todas las fichas en las últimas siete jornadas de la Superliga y se encontró con un pleno impensado hasta para algunos hinchas de Boca.
Sobre el envión del final del torneo, Russo agregó: «Nos tocaron siete fechas con mucha presión». Cuando se iba a explayar sobre el carácter mostrado por sus futbolistas, algunos de ellos irrumpieron en la conferencia de prensa. Y ya no hubo tiempo para más. Sus explicaciones futbolísticas del Boca campeón quedarán para más adelante.
La Nación
