Cuando se cumplía media hora de la segunda etapa, Carlos Tevez sacó un notable derechazo desde la medialuna que contó con una respuesta no muy acertada de Broun, para darle el gol que le dio el título a Boca. La primera explosión en el estadio fue por el gol de Atlético Tucumán. El público se levantó y les mandó el mensaje a los jugadores. El aliento fue intenso, pero sorpresivamente el local bajó la presión sobre Gimnasia, que salió del asedio al que había sido sometido. Los volantes ya no prevalecían como antes, y Soldano quedaba desconectado del resto de sus compañeros. Tevez no podía tener contacto con la pelota, y el circuito ofensivo se veía resquebrajado. Boca se apoyaba más en su insistencia que en su fútbol. Y cuando River ya había logrado la igualdad en Tucumán, la gente volvió a aparecer para darles impulso a los futbolistas. Los últimos minutos de la primera parte mostraron a Boca lanzado en ataque, y al arquero de Gimnasia exigiéndose para evitar la caída.

El resto fue aguantar para terminar disfrutando. Las noticias desde Tucumán fueron auspiciosas para el Xeneize y el final trajo el título de la Superliga. Antes del comienzo, Carlos Tevez se acercó al banco de suplentes a saludar a Diego Maradona y se dieron un fuerte beso. El entrenador Miguel Ángel Russo y Frank Fabra también saludaron al astro.
Fue muy superior Boca, que tomó el control en el inicio, tuvo paciencia para el traslado de la pelota.A partir del manejo de Tevez el local generó juego, con Franco Soldano muy participativo más la velocidad de Sebastián Villa, ante un rival errático y que no pudo salir limpio.
Y lo dio vuelta, para dar la vuelta. Boca da la vuelta olímpica, con Riquelme en el palco y Maradona en el banco (aunque sea el del rival). Es que era una final en la Bombonera, y ni Dios se la quería perder. Una definición apasionante, para el infarto. Un título que, sin dudas, por el contexto, por ser en la última fecha y por el rival que estaba en frente, luego de todo lo que ocurrió en los últimos años, con las duras caídas ante River, principalmente en el plano internacional, será recordado por siempre por el pueblo Xeneize. Una estrella más para el escudo, una copa más para el brindis.