De hecho, algunos dirigentes buscan que, a mitad de año y tras el final de la actual temporada, la Superliga deje de existir y todo vuelva a estar bajo el ala de la AFA, manteniendo el actual comité ejecutivo, pero con reuniones exclusivas de mesa de Primera División.

El fútbol argentino promete meses de muchas reuniones, fotos, declaraciones, al menos hasta que inicie la próxima temporada, después de la Copa América.