Una nena fue abusada casi desde que tiene memoria. La primera vez sucedió cuando tenía cinco años y le pidió permiso a su tío, un adolescente de 14, para jugar con la Playstation. Él le dijo que sí pero con una condición y la abusó.
El hecho sucedió en una casa de la localidad bonaerense de Banfield y fue el padre de la víctima quien presentó la denuncia en la Justicia. «Mi hija habló conmigo y con su madre y nos contó que éste chico le puso su pene en la boca y la obligó a ver videos pornográficos», contó el hombre a Crónica.
El joven al que hace referencia es el hermano de la mamá de su hija, de quien se separó poco después de ese episodio. A pesar de que no era la primera vez que actuaba así sino que ya había engañado y abusado a otra menor, la familia no lo quiso denunciar.
Tras la separación, la madre se fue con la nena y consiguió una restricción de acercamiento para que él no pudiera verla. Se pudo reencontrar con ella recién cuando ya había pasado más de un año, y cuando lo hizo se enteró de que tanto su mamá como la nueva pareja de la mujer la sometían a todo tipo de calvarios.
Desde dormir los dos con ella en la misma cama hasta dejar entrar a otro hombre en la casa y permitirle que tocara sus partes íntimas. También señaló que la dejaban horas encerrada dentro de un cuarto y que su exmujer chocó cuatro veces en el último tiempo, tres de ellas, con la nena dentro del auto.
