El Tribunal Oral Federal de La Rioja absolvió por mayoría a César Milani en el juicio por delitos de lesa humanidad en el que se lo acusaba por el secuestro, detención y tortura de Pedro y Ramón Olivera en 1977. Tras la resolución, firmada por los jueces Julián Falcucci y Jaime Díaz Gavier, salió en libertad cerca de las 21.00.
El exjefe del Ejército de Cristina Kirchner dijo sus últimas palabras antes del cuarto intermedio: «Estoy tranquilo. Sigo vistiendo con orgullo el uniforme de la Patria. Ahora espero que la Justicia reivindique el buen nombre y honor de mi persona y mi familia».
Milani estaba acusado por delitos de privación de la libertad y tormentos en el marco del terrorismo de Estado. Las prácticas habían sido supuestamente cometidas cuando era subteniente y prestaba servicios en el Batallón de Ingenieros en Construcciones 141, de La Rioja. Los fundamentos del fallo se conocerán el 9 de septiembre.
«No me van a quebrar: estoy de pie. Y creo en una Patria grande, libre y soberana», insistió Milani ante los jueces del tribunal. Allí, en un breve discurso, vinculó a la política y los medios con el enjuiciamiento en su contra.
«Este proceso fue producto de una campaña política, mediática y judicial inédita contra un jefe del Ejército. Reafirmo mi firme convicción, de que con mi injusta y arbitraria detención, más que hacerme un daño a mí, se le ha infringido un castigo al Ejército, privándolo de una reconciliación definitiva con el pueblo. Esto es lo que más lamento, ya que así como estuve junto a mis soldados, estuve junto al pueblo. Vemos hoy un Ejército de rodillas, sin equipamiento, lejos del pueblo. Estoy tranquilo, seguro de que me asiste la verdad y la razón», afirmó.
