
Con sólo 21 años, el 1 titular de la «Vinotinto» está disputando por tercera ocasión el máximo torneo de selecciones en Sudamérica.
Para sorpresa de muchos, esta no es la primera Copa América para el arquero titular de Venezuela. Tampoco la segunda. Brasil 2019 es la tercera vez que Wuilker Faríñez participa con su selección en el máximo torneo de selecciones en Sudamérica.
Con 17 años, y después de haber jugado el Sudamericano Sub 17 en Paraguay, fue citado por Noel Sanvicente para ser parte del plantel que jugó la Copa América Chile 2015. Fue el tercer arquero de un equipo que quedó eliminado en la fase de grupos. Un año más tarde, hizo su estreno oficial en el arco de Venezuela: fue el 25 de mayo, en un amistoso frente a Panamá que terminó sin goles.
Pero para Faríñez, la gran oportunidad de su vida futbolística llegó de la mano de Rafael Dudamel, histórico arquero de la selección de su país y uno de los futbolistas más renombrados de la Vinotinto. Una vez que el ex portero se convirtió en director técnico de la mayor, empezó a formar a quien para él es el futuro del equipo.
Faríñez volvió a ser parte de los 23 que disputó la Copa América Centenario 2016, que se desarrolló en Estados Unidos, ya con Dudamel en el banco. En la última edición del campeonato, Venezuela llegó hasta los cuartos de final, donde cayó 4-1 con la selección argentina. Al igual que sucedió en Chile, el arquero que se inició en el Caracas F.C. no jugó ni un minuto para el seleccionado.
En 2017 llegó su posicionamiento a nivel internacional. Y lo hizo como bandera de un seleccionado que, según mencionó el propio seleccionador venezolano, fue un antes y un después para el fútbol del país caribeño.
Una de las razones que catapultó a Faríñez fue haberse convertido en una de las figuras de la selección venezolana que hizo historia para el deporte nacional: en el Mundial Sub 20 de Corea del Sur, el equipo llegó hasta la definición del certamen, pero cayó en la final ante Inglaterra (0-1). A pesar de la derrota, el chico que quiso ser delantero pero que terminó demostrando toda su aptitud para pararse bajo los tres palos, sólo recibió 3 goles en contra en los 7 partidos.
