En casi cinco años en el cargo, Marcelo Gallardo ha pasado por distintos desafíos. De los más variados y disímiles por diversos torneos y en diferentes contextos y momentos, claro. Y ahora, por segunda vez en River, afronta la necesidad de dar vuelta un 0-3 en partidos de ida y vuelta.

¿Qué hizo en la anterior oportunidad en la que estuvo ante una situación parecida por el resultado de visitante antes de definir en el Monumental? Sorprendió como lo ha hecho tantas veces. Puso una formación inédita, que jamás repetiría. Sacó a los por entonces laterales (Moreira/Saracchi/Casco) y dispuso un 3-3-3-1.
Ningún hincha de River olvida aquel 8-0 a Jorge Wilstermann, en una noche lluviosa y consagratoria para Nacho Scocco, autor de cinco goles. Y con actuaciones casi perfectas, como las de Enzo Pérez, Nacho Fernández y Gonzalo Montiel, una de las grandes sorpresas individuales de aquella formación (el juvenil, ahora lesionado, actuó como stopper con llegada constante).
«Lo soñé así. Nos salió todo, no les dejamos levantar la cabeza en ningún momento. No nos relajamos ni cuando teníamos la ventaja que necesitábamos para pasar de fase. Fue un partido perfecto desde lo táctico y lo futbolístico. Y fueron ellos los que llevaron lo estratégico a la perfección. Los futbolistas hicieron un encuentro increíble», sostuvo el Muñeco, aquella noche de septiembre de hace un año y ocho meses.
Que Atlético Tucumán no es Jorge Wilstermann está muy claro, más allá de que por entonces Gallardo había dicho que el rival no era débil sino que lo debilitó lo que hizo River.
Con los convocados actualmente, ¿podría usar un 11 como esa vez ante los bolivianos? Como poder, se puede, y Olé plantea una formación posible con Armani; Martínez Quarta, Ponzio o Zuculini, Pinola: Palacios, Enzo Pérez, Nacho Fernández; Pratto, Suárez, De la Cruz; y Borré.
Fuente Diario Olé Deportivo
