El hecho ocurrió alrededor de las 14 hs cuando el párroco Héctor Barrera salió para organizar las peregrinaciones de octubre. Un grupo de ladrones rompieron puertas y ventanas, ingresaron a la casa sacerdotal, se llevaron plata y destrozaron lo que pudieron.
“Venían a buscar las cosas materiales. Rompieron las tres urnas que estaban en el altar de la virgen. Rompieron puertas y rejas, y entraron a la casa sacerdotal por la ventana de la cocina y el comedor”, contó Barrera, quien afirmó que “todavía me dura este dolor tan grande. Es una herida, porque no es lo material, es cuidar el santuario y la casa de la fe de los jujeños que amamos a la virgen”.
Sin los habituales servidores y colaboradores del santuario en la zona, los “amigos de lo ajeno” aprovecharon para buscar el botín y romper todo a su paso. Los autores del robo serían entre 4 a 5 hombres, todos mayores de edad.
“Acabo de conversar con la hermana superiora de las Carmelitas Descalzas. Ella vio el movimiento de personas y me relató que si la policía los encontraran, los reconocería”, subrayó Barrera. Lo llamativo es que el destacamento policial está a solo metros del santuario, sin que hayan detectado la presencia de los malvivientes. Barrera confirmó que personal de Criminalística tomó muestras de sangre que sería de los ladrones que se habrían lastimado al entrar.
Barrera resaltó que por suerte no había nadie en el lugar y que solo hay que lamentar pérdidas materiales. “Damos gracias que felizmente no hay ningún ataque a la fe, porque están todos los vasos sagrados íntegros. Buscaban plata y se llevaron hasta la ultima moneda que los peregrinos dejaron”, aseveró.
